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Libro: La vigencia de El manifiesto comunista, de Slavoj Zizek

06/27/2019

Slavoj Žižek debe ser de los ensayistas más leídos en la actualidad.

A fines de 2018, con “La vigencia de El manifiesto comunista”, de editorial Anagrama, el esloveno encendió nuevamente una vieja discusión: la vigencia del marxismo en la actualidad.  

En esta nueva época de capitalismo global, Žižek aventura la hipótesis de que resurge una nueva era de esclavitud. “Aunque ya no existe una situación legal de persona esclavizada, la esclavitud adquiere multitud de formas nuevas: millones de trabajadores en los talleres de esclavo asiáticos, a menudo organizados directamente como campos de concentración; el extendido uso del trabajo forzado en la explotación de recursos naturales de muchos estados de África Central (…)”

Para el ensayista, “la ironía definitiva  es que, mientras que los comunistas actuales son los mejores gestores del capitalismo (China, Vietnam), los países capitalistas desarrollados van más en la dirección del comunalismo cooperativo o colaborador como manera de  superar el capitalismo”.

Žižek recalca el concepto del fracaso de la clase trabajadora como sujeto revolucionario. Es por eso, según el esloveno, que el marxista occidental busca constantemente agentes sociales para cumplir el papel de agente revolucionario (campesinos del tercer mundo, estudiantes, marginales). Según el filósofo la versión más reciente de esta idea “tiene a los refugiados como protagonistas: solo la entrada de un número realmente importante de refugiados puede revitalizar a la izquierda radical europea. Este argumento es completamente obsceno y cínico”, aclara Žižek, pues lo más delirante sería llenar el vacío existente de proletarios importándolos del extranjero, algo que el esloveno aventura como la posibilidad de llegar a tener “una revolución subcontratando suplentes”.

¿Hacia adonde apunta entonces la vigencia de El Manifiesto? A que, como bien mencionaba el famoso libro de Marx y Engels, el capitalismo efectivamente estaría entrando en su crisis final. Pero el problema que nos aqueja hoy es que dicha crisis no nos asegura una sociedad mejorada ni un final feliz.

Žižek afirma que el comunismo no es hoy una solución, pero sí el nombre de un problema: el del patrimonio común amenazado de la cultura, la naturaleza, el espacio universal de la humanidad. Y para el ensayista, la manera de seguir siendo fiel a Marx “no es ser marxista, sino repetir el gesto fundacional de Marx de una manera nueva“.