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Lo que el Gobierno quiere instalar: El Ejecutivo vs el PS

09/12/2019

Hay titulares y hojas de diarios que dan que hablar. Y no nos referimos al inserto febril de El Mercurio, día 11 de septiembre de 2019, con olor a naftalina pero igual de potente, llamando a entender las razones del Golpe de Estado y posterior dictadura de Pinochet.

Hablamos  de la portada de El Mercurio de este 12 de septiembre, que encabeza este editorial. El Mercurio habla no sólo por sus noticias. Habla por sus columnas, cartas y editoriales, sus insertos, por sus chistes e ilustraciones, y por supuesto, por sus fotos.

Objetivamente hablando, el obituario es el último reducto democrático de El Mercurio, pues pocas cosas son tan apolíticas como la muerte y el pago avisando de las mismas.

Volviendo a la portada en cuestión, tanto El Mercurio como otros diarios de la plaza se han preocupado de instalar el hecho que la oposición a este Gobierno la representa un partido que se va quedando cada vez más aislado, que está empeñando en atacar impunemente a sus ministras y personeros, que estaría consumido por los vapores del opio u otras drogas. La verdad de las cosas, es que el Gobierno, El Mercurio y otros medios del montón han instalado la matriz Ejecutivo vs Partido Socialista, cuestión que estaría marcando la política contingente.

En esto, el Partido Socialista también ha tenido responsabilidad: efectivamente han liderado una acusación constitucional, una polémica con la vocera, una campaña por informar sobre la Sistema de Admisión Escolar en la Región Metropolitana a la cual la ministra de Educación sólo se sumó a última hora, y fuertes posiciones contrarias a las reformas Tributaria y de Isapres del Gobierno, entre otras acciones.

La estrategia de relevar la condición opositora del PS puede ser un arma de doble filo. O el Gobierno es lo suficientemente estratégico como para instalar que el PS es obstruccionista, odioso y confrontacional sin motivo, y consigue aislar a la colectividad de sus pares a la izquierda y a la derecha del arco de la oposición; o el Socialismo criollo es lo bastante hábil para poder articular apoyos por parte de su ex socios de la Nueva Mayoría y también del Frente Amplio.

Lo que se está dando es un juego de piernas muy complejo, en el cual ambos participantes tienen mucho que perder y ganar. Por el momento, la ruda estrategia política elaborada desde el segundo piso de La Moneda (o donde esté instalado el asesor Cristián Larroulet y donde llegue a visitar la periodista Fernanda Otero) no ha conseguido los suficientes frutos. Tampoco la precaria estrategia comunicacional, que ha sufrido reveses no menores, como las 4o horas y el apoyo de las bancadas opositoras al PS tras las desafortunadas palabras de la vocera de Gobierno.

La pregunta es si el PS aguanta la presión de un Ejecutivo con poder de iniciativa, poder económico, poder de bloqueo en el tribunal Constitucional y el suficiente poder en los medios de comunicación para contribuir con fotos en primera página y editoriales criticando cuanta intención de oposición haya contra el Gobierno.

También depende si el resto de los partidos entiende que la presión hoy está dirigida al PS, y que descomprimir generando suma opositora en vez de desmembramiento de la misma es el mejor camino para frenar una serie de contrarreformas que lo que principalmente ofrecen, hasta el momento, es cuidar el negocio a las isapres, una reforma tributaria a la medida para las empresas más ricas del país, o más dinero para las AFP.

Es en la suma opositora donde está la posibilidad de desarrollar oposición, democrática, sustantiva  y responsable.