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No sólo de isapres vive la salud de los chilenos y chilenas

07/11/2019

Podríamos decir que, de alguna manera, la oposición sí se ha ido poniendo de acuerdo en ciertos temas. A la reunión que ocurrió en el Senado hace una semana de los legisladores opositores ha seguido una serie de mini-reuniones y documentos que buscan efectivamente consenso para ciertas materias.

La necesidad del fortalecimiento de la Salud Pública es un elemento que se recalca en diversas conversaciones de la oposición. El Gobierno privilegió, al presentar sus reformas para la salud, a a la salud privada por sobre la pública. No sólo en cuanto a la cantidad de recursos comprometidos, sino al apuro en la tramitación legislativa, que nos tiene como sociedad hablando de la reforma a las isapres en vez de transformaciones al Fonasa.

asistiremos a la respuesta de la disyuntiva que se discute en esta materia: si las necesarias transformaciones que requiere el sistema privado son más importantes que el necesario y urgente fortalecimiento del sistema público, donde se atienden 14 millones de chilenos y chilenas.

Esta semana la oposición -al menos los integrantes de la comisión de Salud del Senado- elaboraron un documento que fue enviado al ministro Jaime Mañalich con la intención que el secretario de Estado incluya dichos puntos en la Reforma que el Ejecutivo tramita para las isapres.

Chile requiere una mejor salud. Ese es el resumen de la iniciativa, que firman el presidente de la instancia, Rabindranath Quinteros (PS) y los integrantes de la comisión Carolina Goic (DC) y Guido Girardi (PPD). Según el escrito, resulta fundamental avanzar hacia un sistema de salud universal, que garantice el acceso a una salud de calidad, sin abusos, oportuna, sin discriminaciones, listas de espera o malos tratos. Al igual que las iniciativas para previsión y tributaria, una especial mención es la exigencia de un sistema más solidario, donde los sanos apoyen a los enfermos; quienes tengan mayores ingresos apoyen a los de menores recursos; y los jóvenes a los adultos mayores.

Entre los aspectos mínimos a considerar, el documento parlamentario apunta a constituir un plan de salud para ambos sistemas, al cual podrá ingresar cualquiera persona, sin declaración de salud, teniendo o no enfermedades preexistentes. Porque lo que han dejado claro los legisladores opositores como piso para conversar, es el fin a todas las preexistencias.

Otros puntos son la creación de un Fondo de Compensación de Riesgos Intersistemas, que compense al sistema de salud que tenga la cartera de mayor riesgo; así como la creación de un Fondo Mancomunado Universal de Salud, donde los cotizantes de los sistemas de salud público y privado concurran con al menos el 10% de sus cotizaciones obligatorias de salud al financiamiento de prestaciones universales (como Ley de Cáncer y sistema de donación de órganos).

¿Y Fonasa?

Pero más allá de las consideraciones sobre isapres, el documento contiene un segundo ítem que vale la pena relevar, sobre consideraciones preliminares respecto del proyecto de Fonasa.

Entre otros puntos, se menciona la necesidad de un Fortalecimiento institucional (directivo, funcionario, administrativo, técnico, presupuestario, etc.) para el sistema público; un procedimiento público, periódico, transparente y participativo para la revisión y actualización permanente del Arancel de Prestaciones; flexibilidades de compra de servicios asistenciales de salud, entre otras medidas propuestas.

Igualmente y en un aspecto que se vislumbra conflictivo para el sector privado, la comisión de Salud plantea la “prohibición paulatina a Hospitales Públicos de comprar prestaciones de salud, salvo la existencia de convenios marco aprobados por FONASA”, procedimiento que ha sido criticado por la oposición como forma de financiar a instituciones privadas ante falencias del sistema público.

La pelota ahora está en el ministerio de Salud. Habrá que ver si la búsqueda de acuerdos es más que un discurso para la galería. Y, sobre todo, asistiremos a la respuesta de la disyuntiva que se discute en esta materia: si las necesarias transformaciones que requiere el sistema privado son más importantes que el necesario y urgente fortalecimiento del sistema público, donde se atienden 14 millones de chilenos y chilenas.