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Puerto Montt: una alerta sin subtítulo ni traductor

05/28/2019

Esta semana un adolescente de 14 años tomó un arma de fuego, cargada con 16 municiones e inscrita por su abuelo. Posteriormente fue a su colegio, le disparó a otro estudiante de su misma clase hiriéndole con una bala en el cuello, para luego huir del lugar. Este hecho ocurrió en Chile, no en Estados Unidos o en Pakistán. No lo tuvimos que ver con subtítulo o traducción.

Se trataba de jóvenes de primero medio de un colegio particular subvencionado de Puerto Montt. El autor del disparo fue detenido a pocos metros del colegio, y Carabineros encontró el vestuario y la máscara -de la serie La casa de papel– que usó el adolescente en su atentado.

Otros países han desarrollado artículos y recomendaciones ante la proliferación de este tipo de actos a los que Chile no está acostumbrado. Como mencionábamos, sucesos que acostumbramos ver en otras latitudes, muchas veces con traductor o subtítulos, que no parecen propios de nuestra historia ni idiosincrasia.

Es innegable que la mejor forma de proteger a los jóvenes contra la violencia de las armas de fuego es no teniendo armamento en la casa. Pero este factor de prevención se enfrenta en la realidad con quienes han optado por tener este tipo de objetos en su hogar como mecanismo para enfrentar la delincuencia. De esta forma entramos en otra discusión larguísima, cuya resolución amenaza con no encontrar acuerdo.

Debido a esto, es fundamental apuntar alguna de las recomendaciones más comunes para tomar resguardos y evitar tanto accidentes con armas de fuego como un fácil acceso a ellas, tales como guardar balas y armas en diferentes lugares, o guardar en un lugar sellado, con llave.

La máscara ocupada también ha abierto nuevamente una polémica en torno a la televisión y la violencia. Encuestas indican que los niños y niñas de nuestro país (el 75%) consideran a la televisión como el principal actividad en su tiempo libre, según datos de Unicef en 2016.

La influencia del audiovisual es, o puede ser, fundamental en el sistema de valores que se instala en la cabeza del niño/a, e impactar con igual fuerza en su comportamiento diario. No es difícil analizar que la oferta televisiva se ha ampliado y que, si antiguamente uno solo se podía entretener con Sábados Gigantes, hoy tanto el cable como las plataformas digitales como Netflix o Youtube te dan acceso casi ilimitado a una oferta programática que incluye terror, violencia e incluso pornografía. Y en el celular de su hijo/a.

Hace 3 años un estudio de la Fundación Nativo Digital indicaba que los niños pasaban 4 horas al día frente al televisor, mientras que de la programación, el 95% era para adultos. Ahora bien, antes de eliminar el cable o Netflix de su casa, es positivo preguntarse si sabe qué está viendo su hijo/a en televisión. O recordar si en algún momento criticó acciones de violencia en los programas que los dos estaban viendo o si le planteó que no es la mejor forma de solucionar un problema.

Un último dato es que este hecho se da en medio de la polémica surgida a apropósito de la intención del alcalde de Santiago de revisar las mochilas de los alumnos del Instituto nacional en forma aleatoria, debido a los actos de violencia en el establecimiento educacional en la últimas semanas. La medida ha sido resistida al interior de la comunidad escolar, pero el alcalde Felipe Alessandri mencionó que estas son medidas de sentido común, y que no le importa que lo lleven a la justicia si es necesario. Los hechos acaecidos en Puerto Montt podrían incidir también en este debate. La pregunta es en qué momento está la verdadera prevención. Pues para llevar un arma en la mochila hay que traerla de algún lugar.