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Sigue la larga noche de la iglesia chilena: Mapa de abusos eclesiásticos

04/08/2019

La iglesia chilena parece no poder salir de la larga noche en la cual se encuentra. A las indemnizaciones a las víctimas de abuso, proyectos en el Parlamento que restringen y eliminan privilegios eclesiásticos, ahora se une un mapa que localiza, calibra y actualiza información sobre denuncias por abusos efectuados por sacerdotes, diáconos, capellanes y otros miembros de la Institución.

La Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Chile publicó un denominado “mapa de abusos” por parte de religiosos, incluyendo a acusados de abuso sexual y encubrimiento. Está disponible en  http://www.redsobrevivientes.org, 

El registro contiene más de 230 casos, incluye geolocalización de los delitos, el acusado y año de las denuncias. Esta base de datos, que se irá actualizando en forma periódica, se basa en la información de las propias víctimas y de los antecedentes entregados por la iglesia chilena. En el mapa se cuenta a dos cardenales, Francisco Javier Errázuriz y Ricardo Ezzati, acusados como encubridores, contando también con seis obispos. En ese sentido, recordemos que está pendiente pero no olvidado la revocación de la nacionalidad por gracia de Ezzati, que avanza en el Senado y podría ponerse en tabla en las próxima semanas.

Entre las órdenes religiosas con más denuncias, los salesianos  lideran con 27 denuncias, seguidos por los maristas con 26 y los jesuitas con 24.

Entre tanto, el Ministerio Público tiene abiertos actualmente 158 casos de denuncia de abuso sexual en contra de miembros de la iglesia, que involucran a 241 víctimas, 123 de las cuales eran menores de edad en el momento de los hechos.

Aquí también es importante  tomar en cuenta que tanto el Senado como la Cámara de Diputados pondrán en tabla en las próximas semanas dos proyectos de Ley que terminan con los privilegios de las autoridades eclesiásticas.

La primera está en segundo trámite en el Senado y apunta a que las autoridades religiosas, políticas y judiciales deban concurrir ante cualquier citación judicial al lugar que establezca el juez competente y no donde ellos lo establezcan. El segundo proyecto apunta a establecer la obligación de denuncia cada vez que un religioso conozca de situaciones de abusos sexuales contra menores de edad.

Finalmente, y quizás es uno de los flancos más complejos que se le abre a la Institución, la iglesia chilena fue condenada además a indemnizar con $450 millones a tres víctimas de abusos sexuales perpetrados por el ex sacerdote Fernando Karadima. Y la pregunta es clara: ¿se ampliará esta indemnización? porque está claro que dentro de la iglesia uno de los temores que más se acerca al concepto de caja de Pandora tiene que ver con la soterrada discusión entre quienes pugnan por indemnizar víctimas y quienes creen que eso podría llevar a una verdadera quiebra de la iglesia en Chile. Amén.